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Qué evitar después de un masaje facial o cráneo-facial

Foto del escritor: Vanessa Cordero
Vanessa Cordero
9 oct
5 min de lectura


Sales de un masaje y notas el cuerpo más relajado, el rostro descansado y la cabeza más ligera. Durante un rato parece que todo va un poco más despacio.


Pero muchas veces basta cruzar la puerta para volver directamente al móvil, las prisas, los recados o una agenda llena.


Aunque no necesitas hacer nada complicado después de un masaje, hay algunos pequeños gestos que pueden ayudarte a prolongar esa sensación de calma y a disfrutar un poco más de la experiencia.


En Serenity hemos preparado esta guía sencilla sobre qué conviene evitar después de un masaje facial, cráneo-facial o de bienestar y qué puedes hacer para cuidar ese momento un poco más.


1. Volver inmediatamente a las prisas


Probablemente sea el consejo más sencillo y, al mismo tiempo, uno de los que más cuesta seguir.


Después de una sesión relajante, intenta no pasar directamente de la camilla a correr de un sitio a otro.


No hace falta reservarte toda la tarde. A veces basta con dejar diez o quince minutos de margen: caminar con tranquilidad, sentarte un momento, beber algo o simplemente no mirar inmediatamente todo lo que tienes pendiente.


El masaje termina, pero tu momento de pausa no tiene por qué terminar en ese mismo instante.


2. Hacer ejercicio intenso justo después


Si acabas de disfrutar de un masaje relajante o de una sesión en la que se han trabajado zonas cargadas, quizá no sea el mejor momento para realizar inmediatamente un entrenamiento especialmente exigente.


Si te apetece moverte, un paseo tranquilo o una actividad suave puede encajar mucho mejor con ese estado de relajación.


Cada persona es diferente y lo importante es escuchar cómo te encuentras al terminar la sesión.


3. Tocar constantemente el rostro


Después de un masaje facial es muy tentador tocar la piel para comprobar cómo se siente.

Pero cuanto menos manipules el rostro innecesariamente, mejor.


Además, durante algunos tratamientos utilizamos productos específicos para acompañar el masaje facial. Si al terminar notas la piel cómoda y agradable, no hace falta correr al baño para volver a lavarla.


Déjala tranquila y sigue las indicaciones que te demos en la sesión según los productos utilizados.


4. Aplicar muchos cosméticos inmediatamente


Más no siempre significa mejor.


Después de trabajar el rostro, no necesitas llegar a casa y aplicar inmediatamente una sucesión de sérums, exfoliantes, ácidos, retinoides, mascarillas y otros productos.


Especialmente si tu piel es sensible, lo más sencillo suele ser lo mejor.


Una rutina suave y los productos que ya sabes que tu piel tolera bien tienen mucho más sentido que aprovechar ese mismo día para experimentar con algo nuevo.


5. Abusar del maquillaje si la piel está especialmente sensible


No existe una regla que diga que después de cualquier masaje facial esté prohibido maquillarse.


Pero si notas el rostro especialmente sensible, enrojecido o simplemente quieres mantener durante unas horas la sensación que deja el tratamiento, puede ser buena idea darle un descanso antes de aplicar maquillaje pesado.


Si necesitas maquillarte, hazlo con suavidad y utilizando productos que tu piel ya conozca.


6. Exponerte inmediatamente a calor excesivo


Saunas, baños excesivamente calientes o ambientes de mucho calor justo después de una experiencia relajante pueden resultar poco agradables para algunas personas.


Especialmente después de un masaje facial, si notas el rostro sensible o algo enrojecido, busca comodidad y deja que la piel vuelva tranquilamente a su estado habitual.


No hace falta convertir los cuidados posteriores en una lista de prohibiciones: simplemente evita los extremos y escucha cómo te encuentras.


7. Intentar aprovechar la relajación para “hacer diez cosas más”


Esta no aparece normalmente en las listas de cuidados después de un masaje, pero para nosotros es importante.


Hay personas que salen completamente relajadas y utilizan ese momento para ponerse al día con mensajes, compras, llamadas, trabajo o tareas pendientes.


Si puedes evitarlo, intenta no llenar inmediatamente ese espacio que acabas de crear.


Uno de los objetivos de una experiencia de bienestar es precisamente permitirte parar durante un rato sin tener que producir, resolver o llegar a ningún sitio.


Entonces, ¿qué sí puedes hacer después de un masaje?


No necesitas ningún ritual complicado.


Puedes simplemente:


  • beber agua con normalidad si tienes sed;


  • caminar tranquilamente;


  • darte unos minutos antes de volver a tu rutina;


  • mantener una rutina facial suave si has recibido masaje en el rostro;


  • descansar si el cuerpo te lo pide;


  • y disfrutar de esa sensación sin sentir que inmediatamente tienes que hacer algo con ella.


Muchas veces, hacer menos es precisamente lo que mejor encaja después de un masaje.


¿Es normal notar alguna zona diferente después del masaje?


Cada persona vive el masaje de una manera distinta.


Algunas salen con una sensación inmediata de ligereza y relajación. Otras pueden notar durante unas horas determinadas zonas más sensibles, especialmente si acumulaban bastante tensión.


Si durante o después de una sesión algo no te resulta agradable, coméntanoslo. El masaje debe adaptarse a ti y no al revés.


Y si tienes dolor importante, síntomas persistentes, una lesión o cualquier problema médico, lo adecuado es consultarlo con un profesional sanitario.


¿Cuánto tiempo debería dejar pasar antes de volver a mi rutina?


No existe una cantidad de tiempo universal.


La mayoría de las personas pueden continuar con su día con total normalidad.


Sin embargo, si tienes la posibilidad de dejar unos minutos de margen antes de volver al trabajo, conducir con prisas, entrenar o entrar de nuevo en una agenda llena, probablemente disfrutes más de la transición.


En Serenity nos gusta pensar que levantarte de la camilla no tiene por qué significar volver inmediatamente al ruido.


¿Y después de un masaje facial o cráneo-facial?


La filosofía es la misma: tranquilidad y sencillez.


Después de trabajar rostro, mandíbula, sienes, cabeza y cuello, deja que la sensación se asiente.


Evita manipular innecesariamente la piel y, si hemos utilizado algún producto facial concreto, te indicaremos si conviene dejarlo actuar o realizar algún cuidado específico posteriormente.


No todas las sesiones son iguales y tampoco todas las pieles lo son.


Un último consejo: no esperes siempre a necesitar parar


Muchas veces buscamos un masaje cuando ya sentimos que llevamos demasiadas semanas acumulando tensión.


Pero el bienestar también puede formar parte de nuestra rutina antes de llegar a ese punto.


Mandíbula, cuello, cabeza, espalda… a veces el cuerpo va dejando pequeñas señales mientras nosotros seguimos adelante.


Escucharlas también es una forma de cuidarse.


Tu momento Serenity en Vitoria-Gasteiz


En Serenity Vitoria-Gasteiz estamos especializados en experiencias de masaje facial, cráneo-facial, relajación y desconexión.


Cada sesión está pensada para ofrecerte algo que muchas veces falta durante el día a día: un lugar donde no tengas que hacer nada durante un rato.


Puedes conocer nuestros diferentes masajes y experiencias en la web o contactar con nosotros si no sabes cuál puede encajar mejor contigo.


Serenity · Vitoria-Gasteiz


Masaje facial · Masaje cráneo-facial · Bienestar · Desconexión

 
 
 

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